Usuario:Idnilnesia
En los EEUU se hizo, entre otros, el siguiente experimento dirigido al estudio del desarrollo de la autoestima: Se pidió a un grupo formado por el mismo número de niños y niñas que resolvieran unos problemas matemáticos de nul.la solución o bien demasiado difíciles para su nivel. Después de una intensa sesión intentando resolver los problemas la respuesta de los chicos fue: "Por qué debemos hacer esta porquería? "U otros:" Esto no tiene solución ". Mientras que las respuestas de las chicas fueron todas por el camino de: "Se que no soy buena en matemáticas". Este ejemplo es ilustrativo de cómo puede ser de diferente la autoestima, entre hombres y mujeres. Se denota, en la respuesta de estas niñas, la tendencia al autoculpabilización y al retraimiento mientras que en la de los niños se percibe la capacidad de salir con éxito de las situaciones difíciles. La formación de alumnos autónomos, autosuficientes, seguros, con capacidad de tomar decisiones, que se acepten, que encuentren la propia identidad, son objetivos principales en nuestra acción educativa. Estos objetivos son más difíciles de aproxima, sin embargo, para las mujeres. Es un hecho socialmente definido lo que refuerza el papel de la acción para el hombre y de retirada para la mujer. Desde pequeños todos recibimos el mensaje de que se espera de nosotros. Socialmente, se fomenta la capacidad de actuar de los niños y de los hombres, lo que repercute en su autoevaluación positiva. Hacia la mujer no hay unos valores sociales que indiquen que hay que preparar para la acción. A menudo la autoestima de las madres es baja y las hijas se identifican. En general, la autoestima los padres es alta y los niños se identifican.
Generalmente, cuando tenemos alumnos distorsionadores en clase invertimos grandes esfuerzos para solucionar los problemas que se derivan, tanto a nivel de grupo como a nivel personal del individuo conflictivo. Y cuando algunos alumnos nos ofrecen su buen comportamiento (normalmente la niña representa este papel) casi se lo agradecemos sin darnos cuenta que con esta nuestra actitud estamos reforzando ese rol. Esto no quiere decir que no tengamos que aceptarlo pero sí deberíamos de ir más allá. ¿Qué hay detrás de cada "buena niña" de cada "buen niño"? Está siguiendo un rol sólo para agradar? Sólo hay que saber si es el fruto de una alta o baja autoestima para saber si debemos intervenir. No se nos debería escapar este alumnado que pasa desapercibido, con tendencia a desaparecer, debemos conocer causas. Muchas veces con nuestra actitud no dejamos que salgan problemas de singularidad (aceptación de las propias características) y fomentamos la no capacidad de actuar.
Debemos hacer llegar a la familia (entendida como las personas que cuidan del alumno) como trabajamos en la línea de conseguir una autoimagen positiva. Lo podemos transmitir a las reuniones de nivel. Los casos en los que se necesite una intervención individualizada, clara y específica, los trataremos conjuntamente con la familia. Explicaremos que trabajamos y el porqué y pediremos la
- Mostrar que estamos con él / ella utilizando el contacto físico. Este contacto puede consistir en un
beso, una pessigadeta en la mejilla, un golpecito en el hombro, etc, con niños pequeños y con los más grandes
un puñetazo en el hombro (sin hacer daño, claro), una vez en la espalda, etc.
- Mantener contacto visual. Es una manera de decir "Estoy contigo".
- Dedicarle buena cara, una sonrisa, un guiño ....
- No juzgar "continuamente".
- Detectar y elogió "cada" comportamiento positivo.
- Compartir experiencias y los propios sentimientos. Como nos encontramos, como nos sentimos, en general
o en concreto por algún incidente de clase. Podemos explicar experiencias de nuestra vida
familiar. Todo esto nos acerca a que se establezcan vínculos.
- Hacer algo especial con esta niña o con este niño. Compartir, intercambiar
intereses, ya sea de música, videos, colecciones .....
- Búsqueda del reconocimiento y el elogio de manera reiterada.
- No aporta más ideas.
- No le gustan las situción nuevas, le conllevan ansiedad.
- Se anula-la. Sigue los demás, hace siempre lo que los otros le dicen.
- En los coloquios repite el mismo que se ha dicho en la intervención anterior (si alguien dice que el
personaje que más le ha gustado del cuento es el rey, repetirá que también le ha gustado el rey).
- Animar a expresar ideas ("Estoy segura de que eso tú lo podrías decir de otra manera. A
ver, pruébalo ") y no desanimarnos si no se da bien un cambio de actitud.Tots estos
cambios necesitan tiempo.
- Aceptar las ideas "raras".
- Transmitir que la aceptamos, buscando el diálogo y el razonamiento, nunca cortando ("Entiendo lo que quieres
hacer pero yo creo que se podría hacer de otra manera. Que te parece? ").
- Hacer tomar conciencia de cómo es realmente, haciendo sobresalir las partes positivas.
- Relativizar los términos absolutos con los que algunos niños se identifican (nadie es totalmente
simpático, o mentiroso, o buena persona, o ...). Una experiencia negativa no determina que alguien
sea totalmente algo.
- Dejar que haga las cosas a su manera, siempre que no implique peligrosidad.
- Dar tiempo para que se exprese. No le es fácil. En situaciones de grupo no nos impacientes,
esperando su respuesta, pasando a otro alumno antes de que haya tenido tiempo de
contestar. A veces pensamos que no contestarán y si tenemos paciencia lo acaban haciendo.
- Procurar que nunca quede en ridículo o avergonzado.
- Procurar que los elogios sean más privados que públicos, ya que también se sienten avergonzados
("La alabanza me avergüenza porque la deseo en secreto" -Decía Rabindranath Tagore.).
- Le cuesta seguir instrucciones y normas.
- Se olvida enseguida de lo que se le ha dicho.
- No se interesa por el trabajo.
- Pasa de una actividad a otra sin terminar ninguna.
- Va a hacer lo que se le ha encomendado pero a medio camino algo le distrae y olvida por completo
lo que iba a hacer.
- Está muy a menudo fuera de contexto, parece tener problemas intelectuales.
- Los lugares por donde habitualmente se mueve, así como sus enseres personales están hechos un desastre,
sin orden ni concierto.
- Cuando tiene que tomar decisiones le es muy difícil porque no tiene un orden mental.
- Al no tener pautas internas no acaba de tener una visión coherente entre bueno / malo, correcto /
incorrecto, verdad / mentira ...
- Este tipo de niños tienen bastante confusión mental. Nos puede ser difícil entenderlos.
- Ayudar a elaborar algunos valores y algunas normas y pedir autodisiciplina en su
seguimiento.
- Ayudar a establecer objetivos, atançables, a corto plazo.
- Prever situaciones y ayudar a definir la conducta que tendrá ("¿Qué vas a hacer cuando vamos a visitar
la exposición? ").
- Ayudar a entender la relación causa / efecto. Realmente estos niños no pueden prever las
consecuencias de sus actos. Ayudarles esencialmente en las conductas sociales.
- Nunca suponer que él ya sabe lo que nosotros queremos, lo que esperamos de él, sin antes haber liho
especificado claramente.
- Nunca lo haremos sentir culpable del desastre que es.
Promover la autovaloración positiva.
Esta actividad es conveniente hacerla tres veces por semana, o más, de modo que al terminar el tema de la autoestima cada uno de los alumnos haya tenido la posibilidad de ser varias veces "Protagonista" dada la importancia que tiene, para el desarrollo de la autoestima, tener repetidamente experiencias positivas. Dispondremos de dos cajitas o dos bolsas. En una de ellas estarán los nombres de todo el grupo. La otra, al empezar, está vacía y iremos poniendo el nombre de los que ya hayan sido "el protagonista del día ". La primera vez que hacemos la actividad el tutor, la tutora, extraerá un nombre de la bolsa, o caja y anunciará que esa persona será la protagonista del día. Aparte de los cargos que haya en la clase, que deben continuar funcionando como siempre, el protagonista tendrá más papel en clase, ayudante, repartiendo, dando palabras, etc. En un momento que se vea adecuado, esta niña, o este niño, se pondrá delante de la clsse e irá recibiendo cumplimientos de sus compañeros. Los niños y niñas de la clase irán levantando la mano para hacer un cumplimiento y la persona protagonista irá dando palabra y dando las gracias. Al hacer el cumplimiento dirán el nombre de la protagonista: - Xavi, eres muy simpático. - Gracias. - Xavi, puertas unas uelleres muy bonitas. - Gracias. - Xavi, eres un buen amigo. - Gracias. Al finalizar todos los compañeros, la tutora, el tutor, hará también su cumplimiento y el mismo protagonista se dedicará uno en voz alta. Todos los cumplidos, a medida que se van diciendo, la maestra les apuntando en una hoja ya preparado. Esta hoja se deja colgado en clase, en el rincón de Hasta la hora de plegar que se lo llevará a casa para enseñarle a la familia. Antes de terminar la sesión el protagonista deposita su nombre en la bolsa de los que ya han sido protagonistas y extrae un nombre de la bolsa de los que aún no lo han sido y dice quién será el protagonista del próximo día, dejando su nombre en el rincón. Antes de dar inicio a esta actividad los niños deberán aprender cumplidos. Hablaremos de qué son y de los diferentes tipos de cumplimientos que podemos hacer. Los haremos cuenta de que se pueden hacer cumplidos sobre:
1. la apariencia (me gustan tus cabellos) 2. cosas que las personas hacen (dibujas muy bien) 3. el modo de ser (eres muy risueño) 4. el comportamiento (ayudas los amigos cuando lo necesitan) 5. cosas que se tienen (me gusta tu perro) Es conveniente explicar esta actividad a los padres, al comenzar el curso, para que valoren la lista de cumplimientos que lleven a casa.
Los alumnos básicamente visuales necesitan instrucciones escritas e información visual. Los alumnos básicamente auditivos necesitan información auditiva e instrucciones orales. Los alumnos cinestésicos necesitan movimiento y experiencia manipulativa. Sin embargo el medio de comunicación que más peso tiene en clase es el auditivo. Sí recurrimos a veces al refuerzo visual con láminas, fotografías, etc y utilizamos también la experimentación, pero siempre en áreas instrumentales. Esta técnica propone el movimiento, acompañando estímulos auditivos y visuales, por refoçar la comunicación a la hora de dar órdenes, normas, instrucciones. Se trata de que los niños y niñas repitan, verbalmente y gesticulando, una orden o una instrucción, lo que la maestra les está comunicando. La acción hace que el significado quede claro e interiorizado. En verse unos a otros se reafirma el aprendizaje. - Reforzar la comprensión de instrucciones y normas. - Conferir seguridad. La maestra anuncia que harán un juego. Todos tendrán que repetir lo que ella diga y lo que ella haga. Seguidamente la maestra verbalizará lo que les significa acompañando con gesto lo que está diciendo y los alumnos imitan la maestra, todos a la vez, repiten las palabras y los movimientos.
- Prever las consecuencias de sus actos. - Mejorar el nivel de pautas internas. Expondremos situaciones hipotéticas que ellos tendrán que terminar. Así plantearemos preguntas como: "¿Qué pasa si me cae un vaso de vidrio en el suelo?" Podemos hacer que las preguntas se contesten individualmente, por parejas o por grupos, después de habérselo discutido y llegado a un acuerdo. Tendremos que seguir de cerca aquellos niños y niñas que presentan problemas en la construcción de esquemas propios de pensamiento y conducta. Es necesario que estos niños y niñas intervengan directamente en buscar contesta a las preguntas